
Mi hermana, melliza de Checho, tiene 4 hijos...
El tercero, tardó en hablar mucho más que los demás, que fueron precoces, todo lo contrario a él...
Durante sus primeros casi tres años de vida se comunicaba a base de gestos y miradas. Y quizás eso sería una pista que quiso darnos la vida para que lo observáramos muy de cerca.
Daba impresión su mirada exacta a mi hermano, incluso su físico. Misma cara, mismo cuerpo, mismo pelo, mismos gestos..
Lo que voy a contar ahora ocurrió mucho antes de que yo saliera de mi aletargamiento y me decidiese a investigar más y más... Lo que voy a contar ahora fue la clave para que mi corazón se decidiera a despertar.
No se trata de creérselo o no creérselo.... Sólo pido que lo sintáis, porque fue tal y como lo voy a redactar...
Mis sobrinos siempre fueron muy espirituales, como nosotras... Me refiero a que, por ejemplo, la niña (la mayor; se llevan año y medio cada uno) cuando nos dibujaba, siempre nos ponía una cosita entre los ojos, variando el color, según le parecía... Cuando le preguntabas qué era eso, tranquilamente contestaba:
-¡pues la "joya"!!!-
-¿la joya? ¿qué joya?-
A lo que ella respondía entre ofendida y alucinada por que no supiéramos de qué hablaba:
-¡Pues LA JOYA que mucha gente tiene ahí...!!! La joya de colores!!!- casualmente si hablamos de puntos energéticos, ahí hay uno bastante potente.
Mi sobrino que la seguía, el segundo, pintaba alrededor de su muñecos una especie de garabatos a los que también variaba el color, según a quién dibujase...
-Pues qué va a ser!!!-gritaba cuando le preguntabas por aquello- ¡el fuego! ¡el fuego ese que las personas tienen alrededor que cada vez es de un color!!!- y realmente era como un "aura"...
En cierta ocasión, mi hermana encontró la famosa foto de Checho y se la enseñó a los niños.
-Mirad, éste es el tito Checho... Hace muchos años que se convirtió en un angelito y se fue volando...- la niña la interrumpió muy alegre:
-mami, a ese lo conozco yo...!!!-
-no puede ser, no ves que se fue hace mucho tiempo?
Y la enanilla le contestó:
-pues ese viene muchas noches a mi cuarto a verme...
La verdad es que hay muchas anécdotas así, de las que muchas personas se asustarían pero que a mi siempre me han apasionado, porque son como de magia... A mi nada de ésto me da miedo, sino todo lo contrario...
Una tarde, el pajarito que tenían los niños en su casa (viven en Italia) murió, y el tercero de mis sobrinos, que con tres años ya parecía que empezaba a soltarse hablando, se lo trajo a mi hermana.
Ella, con mucho cariño le explicó cómo los cuerpos son como abriguitos, y que "lo que hay dentro" sale de allí, se pone unas alitas, y se va volando muy alto. Así desde arriba podía elegir otro "abriguito" para volver al suelo en otro momento...
Mi sobrino escuchó atento, como pensando...
-¿tú también eres un angelito con alas?- lo dijo con su vocabulario de trapo de niño pequeño...
-Claro, yo fui un angelito y desde arriba busqué "este" abriguito- se señaló su propio cuerpo- y me metí en él para vivir con vosotros...
-Y yo era un angelito?
-claro, y cuando viste la barriga de la mami desde arriba, decidiste meterte en ella para vivir aquí con nosotros...
(Supongo lo difícil que es hablar de la muerte para una madre, a esas edades tan chicas, sin asustar; pero ella supo cómo hacer un cuento de ese hecho tan trágico para nosotros).
Y ya que -como luego ella me contó por teléfono- estaba aburrida, se le ocurrió preguntarle al enanito:
-Tú no te acuerdas dónde estabas antes de entrar en la barriga de mami?
Mi sobrino se puso muy serio, triste, con esa mirada inconfundible y esos ojos tan abiertos... y le contestó:
-En el mar...
2 comentarios:
Poca gente sabe que cuando se me ponen los vellos de punta con una historia es que pasó en realidad. Todos y cada uno de los vellos de mi cuerpo estaban como escarpias, y las lágrimas brotaban de mis ojos, pero con una sensación extraña... Sólo puedo decir... ¡Uf! Las palabras se me atrancan a la hora de expresar lo qué quiero decir... Es raro en mí, querida Rakel...
Besos.
Winchester, me ha sobrecogido tu lectura. La mente de un niño es pura intuición. Yo creo que a tu sobrino le ha impresionado el mar por algo. Eso es un misterio que tiene dentro y que expresa con sus sencillas palabras.
Un beso
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